Se puso en marcha el séptimo mundial de rugby en Nueva Zelanda y además del triunfo del equipo local ante Tonga en el partido inaugural, hubo dos momentos de euforia que conmovieron Eden Park de Auckland: primero, la aparición de Jonah Lomu en la ceremonia de apertura; después, el tradicional haka de los All Blacks que tuvo competencia, porque Tonga también presentó el suyo.
La fiesta previa duró 30 minutos y se basó en un recorrido por toda la cultura maorí con dibujos láser proyectados sobre el césped. Hubo un reconocimiento especial a Christchurch, ciudad que sufrió un fuerte terremoto en febrero pasado por el cual perdió la sede.
Otros de los momentos más aplaudidos fue el ingreso de Lomu, el gigantesco wing y máximo anotador de tries en mundiales con quince anotaciones, quien acompañó de la mano al niño que protagonizó el espectáculo. Todo coronado con la presencia de la Copa Webb Ellis, que espera por su nuevo dueño una vez que culminen los 48 partidos.
Ya con los conjuntos de Nueva Zelanda y Tonga en la cancha, llegó el momento del haka: tradicional danza maorí con la que los All Blacks tratan de amedrentar a sus oponentes. Claro que esta vez tuvieron rival también en eso, ya que Tonga presentó el suyo. Una situación que desató la ovación de los cuatro costados del estadio.
Lomuh y un doble haka, lo destacado de la primera noche de mundial
Además del triunfo de los All Blacks ante Tonga, en el Eden Park de Auckland se vivió una fiesta inaugural impactante que contó con la figura principal del ex wing del equipo neozelandés. El momento de mayor euforia, el haka de ambos seleccionados en la previa del partido. Mirá el video