En los últimos diez años, los alquileres fueron más allá que los salarios. Si bien los trabajadores lograron actualizar sus remuneraciones, los inquilinos debieron afrontar incrementos superiores a esas subas. El desequilibrio quedó expuesto a través de un informe elaborado por el Centro de Estudios Metropolitanos Concejalía Popular, encabezado por Nire Roldán.

De acuerdo a los datos brindados a Rosario3.com, mientras que en la última década los trabajadores en blanco pudieron incrementar sus salarios en un 650 por ciento, la evolución de los alquileres superó esa cifra y, en promedio, creció en un mil por ciento.

“La idea es mostrar el impacto del aumento en materia de alquileres en la clase trabajadora y la complicaciones que genera al momento de acceder a un alquiler. Los datos reflejan los costos de los arrendamientos desde 2003 a 2013 y la comparación con los sueldos durante el mismo período”, explicaron desde la organización que defiende los derechos de los consumidores de la ciudad.