Una investigación que siguió a 10 mil graduados de enseñanza media de Wisconsin demostró que teniendo igual escolaridad, hay una diferencia en la salud entre los estudiantes de mayor y de menor rendimiento. Incluso en el largo plazo, alrededor de los 60 años, los de altos promedios tuvieron 50 por ciento menos de posibilidades de enfermar que aquellos que tenían bajas notas.
El trabajo publicado en el Journal of Health and Social Behavior propone como explicación que los mejores alumnos desarrollan más pensamiento crítico, aprenden rápido y están al tanto de las innovaciones para cuidarse mejor.
Fuente: El Mercurio
Fuente: El Mercurio