No, no usaron el gas pimienta en defensa propia como se estila sino que atacaron en uno de los casos a familiares y en otro a un taxista. Se trató de dos mujeres que en distintas situaciones atacaron con este arma personal bajo un estado de aparente alteración.

El gas pimienta es promovido como un producto dedicado a contrarrestar ataques de personas y perros, y suele ser usado en su versión en aerosol como arma de defensa.

Ese material es utilizado también por las fuerzas de seguridad para detener a personas que presentan signos de descontrol y por efectivos de Infantería de la policía que lo usan en la modalidad de proyectil a distancia para reducir la acción de revoltosos en las canchas de fútbol.

Pero este fin de semana dos mujeres lo usaron sólo para atacar a personas que en principio no presentaron violencia y estaban indefensas.

Uno de los hechos fue protagonizado por una mujer de 60 años en Baigorria y Darragueira. La mujer atacó con gas pimienta a su hija de 18 años y cuando salió a la calle agredió de la misma manera a una pareja de adolescentes de 14 y 15 años.

No conforme con eso, la mujer también se desquitó con el personal de la Patrulla Urbana que también recibió gas pimienta en los ojos pero que logró ponerle las esposas a la agresora. La mujer terminó detenida y fue trasladada a la seccional 10ª.

El otro de los episodios ocurrió en Montevideo y bulevar  Oroño cuando el conductor de un Renault 9 taxi, de 63 años, fue agredido por una pasajera que al bajarse del vehículo le arrojó gas pimienta.