“Ojo con las multas de Carcaraña que se reproducen”. Así sintetizó Sebastián su bronca por lo que, denuncia, le ocurrió este año con dos infracciones que le elevaron desde la Municipalidad de esa localidad.
 
“El 1º de enero de este año fui muy contento con mi familia a pasar el día a Carcarañá, regreso alrededor de las 18 y mi vida continúa. El 4 de septiembre me llega una multa por «no llevar las luces bajas encendidas» de unos 240 pesos (monto mínimo, son de buenos los chicos, el máximo es mil pesos)”, cuenta en su mensaje al espacio de Periodismo Ciudadano de Rosario3.com.