Con epicentro en Neuquén, se realizaron 180 concentraciones programadas en todo el país para repudiar el asesinato del docente Carlos Fuentealba. En Rosario la manifestación, que iba de la plaza 25 de Mayo a la San Martín, fue multitudinaria y en Buenos Aires miles de personas se concentraron a las 11 en el Obelisco y marcharon a la Casa de Nequén. En Salta, provincia donde los docentes venían de paro por reclamos salariales, policías dispersaron con gases lacrimógenos una marcha frente a la Legislatura y hubo enfrentamientos. Mientras, era prácticamente total el paro nacional de docentes que dejó sin clases a escuelas públicas y privadas y universidades, en tanto otros gremios programaron una medida de fuerza de 12 a 13 para repudiar el crimen cometido por un policía en el sur.
En Neuquén era impresionante la cantidad de gente que participaba de la marcha para recordar al profesor de química que, durante la represión policial de la semana pasada, recibió una herida mortal de una granada de gas lacrimógeno en la cabeza. Además, se mantenían los cortes de ruta en los alrededores de la capital de la provincia.
Como nueva medida en la protesta docente, el gremio docente anunció que montará un campamento frente a la sede del gobierno provincial para exigir una solución al problema salarial y la renuncia o juicio político del gobernador Jorge Sobisch y el alejamientos de todos los funcionarios de Educación y Justicia.
Multitudinarias marchas por el crimen del docente y en Neuquén se endurece la protesta
En la provincia patagónica hubo miles de manifestantes y los maestros anunciaron que montarán un campamento frente a Casa de Gobierno hasta que haya una solución al problema salarial y renuncie o haya juicio político al gobernador. El paro docente dejó vacías las aulas de todo el país
Más temprano, medio centenar de maestros pintaron de negro puertas y ventanas de la sede de la gobernación provincial para que el edificio aparezca "enlutado" por la muerte del profesor. Los manifestantes también pegaron carteles para expresar su repudio a la represión policial ocurrida la semana pasada.
En tanto, la hermana de la víctima, Hilda Fuentealba, llamó a "luchar" porque, según afirmó, los docentes "merecemos un salario" y porque a su hermano "lo mataron por luchar".