Un hombre fue asesinado de siete puñaladas en la tarde de este viernes en la zona sur de la ciudad de Rosario. El atacante fue nada más y nada menos que un vecino del barrio. El motivo del crimen, una insignificancia: goteras en el techo de la vivienda.
El hecho se registró alrededor de las 18.30 en las inmediaciones de Anchorena y General Paz cuando un hombre que se desempeñaba en una empresa de seguridad privada fue interceptado mientras caminaba con su esposa y su hija en brazos hacia su casa por un vecino que exaltado lo increpó y sin mediar palabras comenzó a apuñalarlo.
Según fuentes policiales, la víctima recibió gran cantidad de heridas cortantes de importante profundidad en todas las caras del torax, es decir torso, espalda y laterales.
De acuerdo a lo manifestado por las mismas fuentes, el atacante vivía en la planta baja de la casa de la madre de la víctima y tenía una serie de goteras y filtraciones en el techo desde hacía tiempo.
Aparentemente como estos meses no llegaron a un acuerdo para resolver el problema de plomería el hombre reaccionó violentamente esta tarde cuando vio llegar a la víctima a la casa de su madre y lo agredió hasta quitarle la vida.
Personal de Brigada de Homicidios de la policía y efectivos de la seccional 11ª que corresponde a esa jurisdicción trabajaron en las actuaciones del hecho y ya tienen identificado al agresor que todavía sigue prófugo.