El dibujante y artista plástico Hermenegildo "Menchi" Sábat murió este lunes por la noche a los 85 años.
La información la confirmó el diario Clarín, el medio para el cual trabajó desde 1973. De hecho, su muerte cayó como un balde de agua helada en la redacción porque ese lunes se despidió de sus compañeros como un día más. Como de costumbre, llegó puntual al mediodía y se fue hacia la tardecita con un “hasta mañana”.
Casado con dos hijos, Alfredo y Rafael, Sábat nació en Montevideo (Uruguay) en 1933. Se instaló en Buenos Aires luego de abandonar la redacción del diario El País. A partir de allí colaboró en varias revistas, como Primera Plana y Crisis, y en el diario La Opinión.
Por su enorme trayectoria recibió varios premios y el año pasado fue galardonado con el Kónex de Brillante.
Amante del jazz, del chocolate y del tango. Clarinetista, fotógrafo y pintor autodidacta, su plumín retrató a muchos. Con algunos trazos decía mucho y nunca le tembló el pulso. Cuando la última dictadura prohibió hacer caricaturas de Jorge Rafael Videla, porque los militares temían que fuera ridiculizado, Sábat lo dibujó igual. Ilustró las “relaciones carnales” del menemismo con los Estados Unidos con la figura del canciller Guido Di Tella en calzoncillos y con los pantalones caídos.
También protagonizó un fuerte contrapunto con la ex presidenta y actual senadora nacional, Cristina Kirchner cuando la dibujó en 2008 con una cruz sobre los labios. En aquel entonces fue utilizada en pleno enfrentamiento entre el gobierno nacional con Clarín a propósito de la nueva ley de medios. La ex mandataria la había calificado de “mensaje cuasi mafioso”. Nueve años después, en 2017, Sábat dibujó otra “Cristina amordazada” por el silencio de la ex mandataria sobre los audios de su conversación con Oscar Parrilli. Por Twitter Cristina lo criticó por fomentar la violencia de género con un diseño así y el dibujante le retrucó con los premios ganados a lo largo de su carrera por profesionalismo.