El hecho ocurrió cerca de las 10 en Iriondo 670, cuando el chofer se descompuso circulando por la vía pública.
Al perder el conocimiento, no pudo mantener el control del vehículo y las maniobras asustaron a los vecinos que llamaron al Sies.
Las ambulancias llegaron poco después y aunque intentaron realizar maniobras de reanimación, el conductor del taxi falleció tras el paro cardíaco.