Los nervios del debut oficial en la NBA quedaron atrás. Luis Scola demostró ante Utah que llegó a la liga de básquetbol más importante del mundo para quedarse por mucho tiempo.

El argentino, que había jugado sólo ocho minutos ante los Lakers (sin puntos) mostró ayer un muy buen nivel y aportó siete puntos para que Houston le gane a los Jazz por 106 a 95.

Scola jugó 28 minutos, con 3 de 6 tiros de campo y 1 de 1 desde la línea de personal, capturó nueve rebotes, dio una asistencia, recuperó un balón cometió sólo tres faltas personales.

"Me he sentido mucho más seguro e integrado en el equipo y estoy contento con el triunfo", declaró Scola. "Lo bueno es que tengo el apoyo de todos mis compañeros y del entrenador", agregó.

Los Rockets, como sucedió ante los Lakers, no comenzaron bien el partido. Pero el ingreso de Scola desde el banco le dio mayor agresividad en el juego defensivo y captura de rebotes bajo los dos aros.

El ex Tau ayudó con su tarea a Tracy McGrady, quien fue la gran figura con 47 puntos, cuatro rebotes y cuatro asistencias.

"Es importante el triunfo, pero no debemos olvidar que sólo es el segundo partido de la temporada y lo que cuenta es que hayamos superado problemas al comienzo y luego mantuvimos la consistencia para ganar más fácil que lo hicimos ante los Lakers", comentó McGrady.

El pívot chino Yao Ming no jugó su mejor partido y se quedó con sólo 11 puntos después de fallar nueve de 14 tiros de campo, capturó siete rebotes y puso cinco tapones.

El alero Carlos Boozer volvió a ser el líder encestador de los Jazz después de lograr 30 puntos con 16 rebotes, mientras que el pívot turco Mehmet Okur aportó 16 tantos y capturó 10 balones bajo los aros.