Finalmente no hubo crisis. Es que de los 300 trabajadores que se esperaban que ingresen este miércoles a la mañana al lavadero Virasoro, no fue ni uno. El operativo policial dispuesto para preservar el orden en el lugar, ante la presencia de unos 50 empelados que hace 36 dáis mantienen una medida de fuerza con presencia en el lugar, debió disuadirse ya que no se presentaron a quienes debían proteger.