Por Pedro Robledo (desde Cosquín)

Cuando todo indicaba que las energías de técnicos, público y organizadores estaban a punto de agotarse, el cuarteto salteño apareció anoche en escena para resucitar al duende coscoíno.

Minutos antes del comienzo del Festival, el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el humorista Miguel del Sel, estuvieron de visita en Cosquín, compartiendo un diálogo con la prensa acreditada, junto a la intendenta y al presidente de la Comisión Municipal de Folklore. Respecto a las declaraciones de León Gieco referidas a que nunca trabajaría para Buenos Aires mientras él esté en gestión, Macri respondió: “Está bueno que cada uno piense ó sienta y lo exprese con libertad, que podamos disentir. Lo bueno sería que antes de opinar, se recorra, se visite, se vea lo que hacemos.”

El diálogo se fue tenso a partir de los planteos de la prensa porteña, respecto al nulo apoyo a las actividades folklóricas en la Capital Federal durante su gestión. “Me voy a informar, porque no me consta que hayamos hecho eso”, respondió cuando se le mencionó la desaparición durante su gestión del Festival Músicas de Provincia, que reunía a artistas populares de todo el país y que se realizó durante 7 años.

Romance en Cosquín
Apenas pasadas las dos de la madrugada, y luego de un atraso en la llegada a la Plaza que se amortiguó con el adelanto de la presentación de otros artistas, Los Nocheros comenzaron a repasar viejos éxitos.

Para los nostálgicos de aquellos años noventa cuando fueron consagrados en este mismo Festival, Mario, Kike, Rubén y Álvaro desempolvaron canciones archivadas en el corazón de su gente. “Roja boca”, “Canto nochero”, “Balderrama”, “Solo pa bailarla”, fueron algunos de los hits de la historia del grupo que se reflotaron para este concierto. Los bises se extendieron y completaron un set de una hora y media que dejó sabor a poco para sus fieles seguidores.

Los Nocheros están comenzando un año en el que viajarán mucho; estarán en Australia y en Ecuador y, al regreso lanzarán un nuevo disco en el que versionarán temas de Peteco Carabajal y Abel Pintos, entre otros.


Las voces de ellas
Entre los treinta artistas programados, la noche ofrecía buenas voces femeninas, algunas muy temprano, otras cerca del amanecer. En ese grupo se destacó Laura Albarracín, de La Plata, quien fuera Revelación del Festival en 1988, año del trunco concierto de la Mona Jiménez. Se agregaron la riojana Bruja Salguero, la bonaerense Mónica Abraham, Laura Ros (hija de Antonio Tarragó Ros), y la rafaelina Natalia Simoncini, quien formó parte de la Delegación de Santa Fe y ganó el Pre-Cosquín en 1998 a los 16 años.

Muy tarde, con poco público en la plaza, subió a escena el grupo Son Ellas, una propuesta de folk-pop integrada entre otras por Jimena Teruel, hija de Mario.

Llega el final de una nueva edición, distinta, con claras posturas por parte de los artistas más importantes. Y con la ilusión de muchos de llevarse algún reconocimiento del Festival. Hoy al mediodía se conocerán quienes serán los galardonados que recibirán sus menciones esta noche en el escenario.