El fundador de Megaupload, Kim Schmitz, y tres directivos del portal de descargas fueron encarcelados de forma preventiva en Nueva Zelanda, mientras Estados Unidos tramita sus extradiciones por piratería informática.

La fiscalía estadounidense mantiene que Megaupload forma parte de una red de piratería informática mundial, controlada por una organización criminal, y que ha causado daños a los derechos de autor por valor de al menos 500 millones de dólares (unos 387 millones de euros).

Los cuatro detenidos permanecerán bajo custodia policial en Auckland hasta el lunes, cuando se celebrará una nueva vista judicial para decidir la petición de libertad bajo fianza, según dictó el juez David McNaughton, de los juzgados de North Shore.

El inspector Grant Wormald, de la unidad de Crimen Financiero y Organizado de la Policía neozelandesa, explicó a la prensa que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) se puso en contactó con ellos en 2011 y que ha sido una operación complicada porque, entre otros extremos, Schmitz no hizo fácil su arresto al atrincherarse en una habitación de su casa. "No fue algo tan fácil como llamar a la puerta", afirmó el detective.

El grupo detenido por las autoridades neozelandesas está formado por los alemanes Kim Schmitz, Mathias Ortmann y Finn Batato y el holandés Bram van der Kolk.