Nalbandian tuvo que batallar y mucho para vencer por 7-6, 6-7 y 6-2 a Ferrer, un verdadero gladiador que corrió cada pelota y defendió como un león ante la permanente búsqueda de las líneas del argentino.
Pero después de dos primeros sets muy parejos, que se definieron en tie break, Nalbandian terminó inclinando la historia a su favor con dos quiebres consecutivos en los que volvió a sobresalir su devolución de saque como un golpe definitorio.