Se viene el verano, el calor y empieza a aparecer un pequeño animal que suele generar pánico: el alacrán.

“Cuando llega el calor es la etapa más activa; salen a reproducirse, a buscar alimentos y su presencia es más notoria”, explicó al programa Diez puntos, de Radio 2, Luis Horny, titular de la Cámara de Saneamiento Ambiental de Rosario.

El especialista advirtió que se pueden encontrar alacranes “en situaciones inesperadas”, por lo cual “hay que cuidar donde se meten las manos y los pies”. Es que se suelen esconder en lugares oscuros y húmedos, por ejemplo “donde se guarda al calzado”. Por eso, antes de meter el pie en el zapato no está de más una miradita.

Horny explicó que “ingresan por los desagües” a las casas, y que también pueden estar en lugares húmedos y oscuros de patio y jardines, como los cuartos donde se guardan herramientas o en montañas de escombros o madera, donde suelen hacer sus nidos.

Además, negó que, como se dice, anden siempre en junta, y como precaución recomendó eliminar las cucarachas, que son su alimento favorito. También, evitar que haya montañas de escombros o madera, que se convierten en un hábitat donde los alacranes se sienten en su salsa.

Para el caso de sufrir una picadura, que en el caso de niños y ancianos –con defensas no tan fuertes– pueden tener consecuencias graves, se puede llamar al Centro Nacional de Intoxicaciones, 4480077, o al Sanatorio de Niños.