La pena es para el ex capitán Alfredo Astiz, los capitanes de navío Jorge Eduardo Acosta y Raúl Vildoza, el contralmirante Antonio Vañek y el prefecto naval Héctor Antonio Febres.
En su acusación el fiscal romano Francesco Caporale, los considera responsables de haberlos torturado y secuestrado cuando formaban parte del "Grupo de Tareas 3.3.2." del centro de detención de la Esma.
Ninguno de los imputados se presentó ante el tribunal, porque no reconocieron la legitimidad de la Justicia italiana que los procesó en rebeldía como lo permite la ley de ese país.