Los abogados de Madonna trabajan a contrarreloj para que no salgan a la luz unas fotos y cartas comprometedoras de la cantante, que podrían amenazar el proceso de adopción de David Banda, el bebé de Malawi que la artista adoptó hace nueve meses.

El origen de las fotos se remonta a principios de los 90, cuando la cantante mantenía un romance con su entonces guardaespaldas, James Albright.