Con unas 500 urnas ya verificadas luego de tres días de labor se reanudará este lunes a las 8 el escrutinio definitivo de las elecciones cordobesas del pasado domingo, que en el provisorio arrojó un polémico triunfo del candidato a gobernador oficialista Juan Schiaretti, por apenas 1,1 por ciento, es decir sólo 17 mil votos sobre más de 1.600.000.

La Justicia ratificó que no difundirá cifras hasta terminar el recuento acta por acta, y precisó que hasta el momento hay 500 planillas "consolidadas", lo que representa un 8 por ciento del total.

Las demoras en que se efectuó el escrutinio provisorio y la información que se fue dando en la madrugada del lunes pasado provocaron que el intendente cordobés, Luis Juez y el Frente Cívico y Social que representa cuestionaran el resultado exigiendo el recuento "voto por voto", no aceptado inicialmente por la recusada, luego confirmada jueza electoral, Marta Vidal.

Esa decisión quedó en manos del Tribunal Superior de Justicia, que se expediría entre el lunes y el martes, luego de que todos los partidos opositores a Unión por Córdoba-PJ, apoyaran la postura del Frente Cívico.

Por su parte, Juez criticó al presidente Néstor Kirchner porque "al final se quedó con Juan Schiaretti y José Manuel De la Sota" y recordó: " Hace diez días decía que yo perdía por 17 o 20 puntos y terminamos ganando la elección, me tuvieron que robar la elección, y me la tuvieron que robar descaradamente, y como no les dio la cara, terminaron diciendo que ganaron por menos de un punto".

Además, Juez acusó a De la Sota de aprovecharse de los problemas de salud de su hija para conseguir inmunidad para un funcionario sospechado de enriquecimiento ilícito. "Yo era fiscal anticorrupción, y me toca una denuncia contra el apoderado de Schiaretti, que es Carlos Caserio, por enriquecimiento ilícito", recordó el intendente en una entrevista que concedió a Perfil.

"En esos días había nacido Milagros, con 6 meses de gestación y 600 kilogramos. Ese día que me llama De la Sota a su despacho, me pide la renuncia. Entonces, le pido que me eche él porque necesito la obra social para mi hija. El gobernador me pregunta qué voy a hacer con Caserio. Yo le respondo qué quiere que haga y el me dice ´nada´. Ahí me largué a llorar, me di cuenta que el tipo me había encontrado el precio”, agregó.

El proceso

En tanto, como lo estipula la ley electoral provincial, se está efectuando la rutina habitual del escrutinio definitivo de las más de 6.000 urnas depositadas en el palacio de Tribunales II, que desde el viernes custodian efectivos de la Gendarmería Nacional.

La tarea se está llevando a cabo desde el jueves pasado en doce mesas escrutadoras. Si todos acuerdan en que las actas están correctas se las aprueba para que se las cargue luego en el escrutinio. Pero si un fiscal observa irregularidades, esa acta pasa a la "mesa de incidencias", en la que es analizada al final de la jornada.