Este viernes el gobierno anunciará que la revisión vehicular obligatoria será pronto una realidad para los automovilistas santafesinos. Lo llamativo es que sólo se habilitarán dos talleres para realizar las revisiones cuando son cerca de 435 mil los vehículos que hoy conforman el parque automotor local (uno ubicado en Francia 5873, el otro en Circunvalación y Uriburu).
La pregunta lógica ante ese panorama es si darán abasto con la demanda. "Si no dosifican la actividad no. Creo que va a ser un desorden total. Van a tener que cuotificar y programar, si no será un problema para todos", planteó Ramón Ocampo, ingeniero que oficia de director técnico de uno de los dos talleres habilitados en la ciudad.
Ocampo aclaró que la revisión “tiene un costo por vehículo, por unidad”, de modo que un auto no paga lo mismo que un camión. “Un auto cuesta 60 pesos, no puede ser más caro. No importa si el auto es más grande o más chico, si está roto o no”, puntualizó.
El sistema funciona de la siguiente manera, según detalló el experto: si el vehículo es aprobado se le cobra y se le da la oblea, si no es aprobado no se le cobra y es responsabilidad del dueño hacerlo arreglar. Si el vehículo consigue un aprobado condicional no se le cobra pero debe retornar en 30 días, una vez reparados los fallos menores detectados en la primera revisión.
Ocampo aseguró que, en España, el sistema no es igual. “Allá cuando el vehículo es reprobado se le retiene la tarjeta al conductor que debe retirar el vehículo con grúa de un centro de inspección. Acá eso no está especificado. Sale el auto con su dueño, que tiene la responsabilidad de hacerlo arreglar”, comentó.
Por su parte, la directora de Tránsito municipal Hebe Marcolgiese sostuvo que “una vez en vigencia se secuestrarán vehículos que no tengan oblea o la tengan vencida”. Si bien la funcionaria reconoció que “falta mucho por hacer”, sobre todo en relación a la gran cantidad de vehículos que circulan sin seguro por las calles rosarinas –cerca de un 30 por ciento– evaluó que “la revisión técnica ayuda porque exige control de documentación y también hará más fácil distinguir en la calle a los vehículos que no tienen todo en regla”.