Los pacientes con patologías respiratorias no tienen lugar donde internarse en la ciudad, debido a la excesiva demanda de atención pública provocada por las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas. Esta situación llegó a su punto más crítico en el Pami II, donde por falta de espacio debieron habilitar la capilla a modo de sala de internación.

La falta de camas disponibles hizo que unos treinta enfermos graves fueran trasladados este jueves a Casilda, Cañada de Gómez, Villa Constitución y San Lorenzo, donde los reciben y les brindan el tratamiento adecuado. Además, los efectores públicos y privados suspendieron por tres días de las cirugías programadas ya que no hay disponibilidad de plazas para que los pacientes permanezcan durante los posoperatorios.

Esta crítica situación fue denunciada por el ex ministro de Salud de la provincia y precandidato a intendente de Rosario, Juan Héctor Sylvestre Begnis, al móvil de Radio 2. “Desde hace un par de días es muy difícil encontrar una cama para internar enfermos con riesgos severos debido a síntomas respiratorios, son pacientes que vuelven a sus casas muy humildes y corren peligro de contraer una neumonía o pulmonía”, trazó un panorama general.

De acuerdo a su testimonio, treinta personas debieron regresar a sus hogares ante la imposibilidad de ser internados. "Esto sucedió tanto en las guardias de los hospitales públicos como en los privados”, aclaró el candidato a intendente del Frente por la Victoria. Además, destacó: “También se suspendieron las cirugías programadas por tres días. No hay camas, no hay lugar para internaciones”.

En tanto, en el Policlínico Pami II, debieron improvisar una sala de internación en la capilla del efector debido a la carencia de plazas para las personas mayores que allí se atienden.

Nada nuevo bajo el sol

La crisis en la salud viene mostrando su peor cara desde que el frío intenso llegó a la zona. En Rosario, durante la primera quincena de junio, salieron a la luz algunas falencias como, por ejemplo, la carencia de camas de terapia intensiva disponibles, también a causa de la demanda creciente. En ese caso, los pacientes también debieron ser trasladados.

En esa oportunidad, en diálogo con Radio 2, el secretario de Salud municipal, Miguel Ángel Capiello, dio fe de la ausencia de camas libres para pacientes en terapia intensiva e informó que sólo 48 camas están disponibles en el sistema de salud para quienes deben recibir este tipo de tratamiento.

En cuanto al Pami, en el Policlínico Nº 2, se desbordó la guadia dos semanas atrás. La sala del efector quedó atestada de jubilados que debieron aguardar hasta cuatro horas para ser atendidos y la imposibilidad de derivar pacientes a otros efectores, también completos, provocó un verdadero colpaso. Para colmo de males, los propios trabajadores reclamaban por la falta de ambulancias del efector. "Estamos al borde del colapso", reconoció en esa oportunidad, el director del Policlínico Pami II, Dante Gianone.