Guillermo Ghergo

"Santa Fe, provincia productora de biocombustibles", asegura la campaña publicitaria de las gigantografías callejeras, como un adelanto de un futuro no muy lejano. En los próximos años las maquinarias del globo comenzarán a moverse a partir de una mezcla de los combustibles tradicionales con productos naturales. El tema de cómo obtener energía sin contaminar el medio ambiente se ha instalado en la agenda mundial a la par del calentamiento global y el cambio climático. Las giras internacionales de los jefes de Estado de todo el mundo incluyen firma de convenios de intercambio de productos o tecnologías para la producción de combustibles de origen vegetal, para dejar de usar en cantidades el petróleo, un recurso que además de contaminante, no es renovable y está agotándose.

El presidente de los Estados Unidos, George Bush estuvo en América latina y tuvo en su agenda el tema los biocombustibles. De hecho, era uno de los ejes de la gira. En Brasil, Lula y el mandatario noertamericano firmaron acuerdos para un mejor reparto de los mercados internacionales productores de combustibles de origen vegetal. Los documentos rubricados adquieren mayor importancia si se tiene en cuenta que Brasil y Estados Unidos lideran los mercados mundiales con un 72 por ciento de la producción total de bioetanol. Además, en el país vecino invierten en el biodiesel multinacionales norteamericanas y este año habrá 350 millones de dólares destinados al biodiesel de origen vegetal.

En ese marco, la Argentina no quiere quedar atrás en el tema biocombustibles y por eso aprobó una ley que impone cinco por ciento de biodiesel y de etanol en los derivados petroleros a partir de enero de 2010. Particularmente, la provincia de Santa Fe tiene una legislación que incentiva también la producción de combustibles con componentes vegetales. Las gestiones para su cumplimiento las lleva adelante el propio gobernador Jorge Obeid, quien en su último viaje a Cuba se ocupó de analizar la producción de bioetanol a partir de la caña de azúcar de la isla caribeña y del maíz en el territorio santafesino.

El secretario de agricultura de la provincia de Santa Fe, Daniel Costamagna, aseguró a Rosario3.com que en los próximos meses “se irá dando a conocer todo un marco legal sobre biocombustibles”. En ese sentido, se estudian las potencialidades de la provincia en la producción de este tipo de combustibles y se evalúan líneas de crédito para los “muchísimos” productores interesados.

La ola mundial de producción de biocombustibles coincide con el grito ecológico que reclama la disminución de la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Sin embargo, en el mundo aún se discute si que los biocombustibles mejoran en realidad el medio ambiente. El presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) explicó a Rosario3.com que, por ejemplo, “el biodiesel comenzó atener vigencia en Europa a partir de las restricciones puestas al contenido de azufre en el gasoil. Al disminuir por ley el azufre en el gasoil (principal responsable de la lluvia ácida) disminuye la capacidad del combustible de lubricar los pistones en el proceso de combustión. Se agrega biodiesel para recuperar la capacidad lubricante. Sin embargo, las emisiones gaseosas del motor son las mismas, sólo se mejora la lubricación de los motores”.

“Argentina puede acompañar el proceso mundial, pero advirtiendo los riesgos, especialmente del etanol. Tal vez pueda dar una fuerte señal de apoyo a la energía solar, eólica o de pequeñas centrales hidráulicas, que son las verdaderamente renovables. Hay que tener presente, además, que si se produce biocombustibles para exportar, se consume energía acá, pero la energía generada se consume en otro país, con lo cual nuestro balance de energía es claramente negativo”, concluyó Martínez.