MARCOS CÁCERES: 5. Lució bien plantado en la marca, aunque esta vez no dispuso de espacios para aportar sus ya conocidas escaladas por derecha.
SANTIAGO VERGINI: 5. Salvo algunas dudas en la primera media hora de partido, no pasó zozobras en la marca de los atacantes rafaelinos.
VÍCTOR LÓPEZ: 5,5. Lo mismo que sus compañeros de defensa, prácticamente en ningún momento se sintió amenazado o comprometido por el rival. Se recuperó de la pobrísima imagen que había dejado en Santa Fe.
LEONEL VANGIONI: 6. Le dio intensidad a la marca y al juego por el sector izquierdo.
HORACIO ORZAN: 5. Presionó todo el tiempo sobre la línea media de Rafaela, pero se lo notó ansioso y errático cuando tuvo la pelota en sus pies.
HERNÁN VILLALBA: 5,5. Estaba realizando un buen partido con varios quites quirúrgicos propios de su juego, hasta que debió salir por una lesión en el tobillo. De a ratos sufrió el toqueteo inofensivo de los volantes de Atlético.
LUCAS BERNARDI: 7. El equipo necesita de su protagonismo cada vez más. Fue la aduana de Newell’s durante todo el partido, con mayor rédito en la segunda etapa.
FABIÁN MUÑOZ: 7,5. Siempre tiene una relación especial con el gol. Madrugó a la defensa de Rafaela en el comienzo de las dos etapas y sus goles sellaron la victoria rojinegra.
IGNACIO SCOCCO: 7. Después de un primer tiempo en el que prácticamente no apareció, en la segunda etapa fue decisivo: primero para ponerle en la cabeza un centro precioso a Muñoz en el segundo tanto de la tarde, y luego para definir con serenidad picándola ante la salida de Sara, aprovechando un gran pase de Figueroa.
MARTÍN TONSO: 4,5. No apareció en la dimensión que el partido le demandaba, ante tan pobre expresión del rival.
Ingresaron después:
DIEGO MATEO: 5. Aportó su habitual entrega en la mitad de la cancha, pero se le notó mucho su inactividad en las entregas del balón.
CRISTIAN DÍAZ: 5,5. Entró con ganas y logró llegar varias veces hasta las puertas del arquero Sara.
VÍCTOR FIGUEROA: 6. Su gran aporte en los pocos minutos que jugó fue la habilitación para que Scocco defina y trepe a la cima de la tabla de goleadores.