Aunque el domingo arrancó muy despejado, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió por la mañana un alerta por tormentas fuertes para toda la provincia. Y el cielo le dio la razón por la tarde, al menos en Rosario: se oscureció y se desató lentamente una tormenta con fuerte lluvia, viento y actividad eléctrica.

El parte, renovado a las 17.30, indicaba que en la región se desarrollaban “lluvias y tormentas, algunas localmente fuertes”, entre lo que restaba del domingo y la madrugada del lunes. Esto contemplaba “ocasionando caída de granizo, fuerte actividad eléctrica, ráfagas y abundantes precipitaciones en cortos períodos de tiempo”.

Además de toda Santa Fe, el alerta abarcaba al centro y norte de la provincia de Buenos Aires; sudeste, centro y norte de Córdoba; Entre Ríos, norte de San Luis; sur de Santiago del Estero; Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Río de la Plata.

Durante buena parte de la tarde cayó mucha agua en la ciudad y había algunas calles temporariamente anegadas, árboles caídos y semáforos sin funcionar.

 
 

Las condiciones meteorológicas en Rosario mejorarían recién el martes, según el pronóstico oficial. La temperatura no bajaría demasiado en la semana entrante, aunque ya con registros por debajo de los 30 grados.