El Concejo Municipal aprobó este jueves un proyecto del concejal radical Jorge Boasso que obliga a los propietarios de transportes escolares a la instalación y uso de cinturones de seguridad para los chicos.
Una vez que la ordenanza sea promulgada los transportistas tendrán 90 días para adecuar los vehículos a la norma.
En los fundamentos del proyecto se señala que lo que se busca es prevenir accidentes y preservar la vida de los menores. En este sentido, la normativa hace hincapié en el cinturón de seguridad como “elemento básico para la seguridad de los niños”, pero también sugiere la incorporación de un apoya cabeza en cada asiento de los vehículos escolares.
La reglamentación implica que los transportes escolares tengan los tradicionales cinturones de tres puntos que utiliza el conductor, el acompañante y quien está detrás como pasajero. También establece que hay cinturones en todos los asientos y que cada uno tenga su respectivo cabezal.
Los transportistas rosarinos no están nada conformes con el proyecto. En primer lugar se quejan por no haber sido consultados y aseguran que “no hace falta poner cinturones a todos los chicos porque los conductores manejamos con total precaución y porque nos haría muy lento el trabajo".
Eduardo, un transportista que habló con Radio 2, se expresó en ese sentido y dijo que la prueba es que los transportes escolares tienen “accidentología cero”.
Es más, Eduardo opinó que sería perjudicial para los chicos ponerles cinturón y hasta más peligroso en caso de accidentes, ya que si quedan atrapados se haría muy dificultoso sacarles el cinturón de seguridad a todos.
Otra posición asume Daniel, dueño de un transporte escolar que desde hace varios años trabaja en la ciudad. Para él, al igual que para otros, no sería descabellado el proyecto de Boasso, siempre y cuando les den un tiempo razonable y algún apoyo financiero para ponerlos en práctica.
Distinta es la posicón de la directora de Tránsito municipal, Hebe Marcolgliese, que dijo que le parece "fantástica" la medida, que "rige a nivel internacional". Sostuvo además que los chicos se pueden acostumbrar mejor que los chicos al uso del cinturón de seguridad.
El impulsor de la norma indicó que “la intención es que los chicos viajen sentados y con seguridad, que la combi que transporte alumnos tenga establecida su capacidad y que cumpla con estas condiciones”.