El equipo de Alejandro Sabella se aloja desde el lunes en el hotel Westin de la ciudad de Nueva Jersey, pero como el fútbol no llama la atención en esta tierra y los medios periodísticos ni siquiera publican información, fue muy poco el público que se acercó a despedir al plantel en su salida para el entrenamiento.
Con cámaras de fotos algunos, tabletas otros y unos pocos con camisetas o pelotas para firmar, los fanáticos y curiosos se distribuyeron adentro y afuera del alojamiento para saludar a los jugadores del elenco albiceleste que emprendieron el largo camino para entrenar desde las 15.30 (17.30 de Argentina) en el New York Red Bull Training Facility, informa Télam.
Y si bien mejoraron las medidas de seguridad a un día del partido ante Ecuador, previsto para este viernes en el estadio MetLife, lo cierto es que alcanzó con un agente de seguridad y una cuerda adentro del hotel donde había 9 personas, y dos policías y sendas vallas a los costados del micro afuera para evitar el acercamiento de las otras 14.
Igualmente, los seguidores pugnaron por conseguir una foto y un autógrafo y en muchos casos lo consiguieron por lo que se retiraron felices con el souvenir del seleccionado argentino, pese a que ninguno logró lo que más quería, pues al astro que aguardaban, Lionel Messi, está en Barcelona y muchos no se habían enterado que no venía.
Eso sí, al mismo tiempo, por la vereda principal del hotel, pues los futbolistas salieron por un costado, muchos residentes y turistas pasaban y miraban de reojo como unas pocas personas pugnaban por tomarse un retrato con hombres vestidos con shorts y buzos deportivos absolutamente desconocidos para ellos, pese a que en muchos casos se trataba de estrellas mundiales del deporte.