El gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, realizó cambios en su gobierno frente al reclamo de los docentes de esa provincia por el asesinato del profesor Carlos Fuentealba tras la represión policial del miércoles que pasó.
En primer lugar, aceptó la renuncia de los ministros de Educación, Mario Morán, y de Seguridad, Susana Arévalo; dos funcionarios claves en el conflicto que atraviesa la provincia.
Pero Sobisch no reemplazó a los funcionarios sino que creó un nuevo ministerio que concentraría ambas áreas y puso al frente de la nueva cartera a Jorge Lara. La nueva cartera, según adelantaron medio porteños, concentraría las negociaciones con los gremios de la provincia. Aunque el proyecto deberá ser aprobado antes por la Legislatura (donde el oficialismo tiene mayoría).
Además, el gobernador relevó de sus cargos al jefe de la Policía, Carlos Salazar, al subjefe, Moisés Soto, y nombró en sus lugares al comisario Juan Rolando Figueroa y Juan Carlos Lepen, respectivamente.