Ésa es la principal conclusión de un estudio realizado con la participación de 5.847 estudiantes de entre 13 y 18 años residentes en Noruega. De ellos, tal como consta en la más reciente edición del journal especializado “Neurology”, el 36 por ciento de las chicas y el 21 por ciento de los chicos presentaban dolores de cabeza recurrentes desde el año anterior.
Para analizar las posibles causas, los voluntarios fueron sometidos a un cuestionario acerca de sus hábitos. Así, se llegó a la conclusión de que aquellos que fuman, están excedidos de peso y no realizan ejercicio poseen 3,4 veces más probabilidades de padecer cefaleas, en comparación con el resto.
De todos los que presentaban estas tres características, el 55 por ciento tenía dolores de cabeza frecuentemente, mientras en la otra parcialidad (lo que no tenían kilos de más ni eran fumadores y además realizaban ejercicio), la cifra descendió al 25 por ciento.
El doctor John Anker Zwart, autor principal del estudio, sostuvo que "la importancia de la investigación radica en la posibilidad de conocer la incidencia de estos factores de riesgo para acelerar el diagnóstico y además para poder trabajar sobre las medidas preventivas".
"Creo que una de las cuestiones que más influye a la hora de establecer el riesgo de sufrir dolores de cabeza y que no está considerada en el estudio es la predisposición genética. Ocurre que ese tipo de influencia es la primera que hay que considerar para luego sí trazar una relación entre esta afección y factores como la mala dieta (más allá de que exista sobrepeso o no), es decir un plan alimentario que tenga un alto contenido de conservantes u otras sustancias que a veces se utilizan para realzar el sabor de un plato, sobre todo en la comida chatarra", sostuvo el doctor Alejandro Andersson, médico neurólogo, director del Instituto de Neurología de Buenos Aires (INBA).
"Con respecto al tabaquismo, el mayor riesgo está en que por lo general los chicos que fuman permanecen mucho tiempo en ambientes viciados, hecho que contribuye a la vasodilatación, que no es otra cosa que el proceso biológico que origina el dolor de cabeza", añadió el especialista.
"Finalmente -continuó Andersson- otro hecho que hay que considerar es la ingesta de bebidas alcohólicas, sobre todo el vino blanco y el champagne, que generan una mayor predisposición a sufrir molestias y dolores de cabeza".
En cuanto al sedentarismo, tanto los especialistas encargados de llevar adelante el estudio -en sus conclusiones- como el doctor Alejandro Andersson, refirieron que los datos pueden ser interpretados de dos formas, ya que mientras a algunas personas la práctica de actividad física les ayuda a sentirse mejor y a disminuir la intensidad de los dolores de cabeza, a otras precisamente "se los genera"
"Esto quiere decir que más allá de que existe una relación entre el no moverse y el dolor de cabeza (sobre todo porque además el sedentarismo favorece el incremento de peso), tal vez la clave esté en practicar actividad física en forma moderada y de manera controlada, siempre estando atento a las señales del organismo", consignó Anker Zwart.
Fuente: Pro Salud News