Fue una verdadera batalla, pero al final Central pudo festejar de local y nada menos que ante San Martín de San Juan, un rival directo en la lucha por no descender. Fue por un ajustado 3-2 –con dos goles de Vizcarra y uno de Borzani para los locales y dos de Tonelotto para la visita– que mantuvo el suspenso hasta el cierre del partido.