La desesperación de una madre que no encuentra respuestas. Ángel tiene 13 años y un problema conocido como síndrome Prader-Willi que le genera además de una actitud agresiva una carencia de saciedad del apetito lo que lo empuja a una obesidad infantil. Ya pesa 100 kilos y como hasta ahora no ha mejorado su situación, su madre Gladis pidió a través de Radio 2 una drástica solución.
“Él es obeso, lo que le afecta el entendimiento y el habla; le pega a todo el mundo, a mí me hizo caer varias veces y está cada vez peor”, contó al móvil de Gustavo Poles para luego agregar: “Por eso busco un centro de día, un hogar para que lo tengan encerrado porque hace desastres y corre peligro su vida”.
De esa manera Gladis, que es discapacitada motriz, solicitó un tratamiento para su hijo afectado por ese particular síndrome que altera el funcionamiento del hipotálamo. De hecho, Ángel hace cuatro años que es tratado en el hospital neuropsiquiátrico Agudo Avila, pero sin avances concretos.
Según aseguró su madre, “está cada vez peor, más agresivo con la familia y los vecinos, y más grande de peso”.
El síndrome Prader-Willi es una enfermedad congénita (presente al nacer) que involucra obesidad, disminución del tono muscular, disminución de la capacidad mental y glándulas sexuales que producen pocas o ninguna hormona.