Es que el conductor estacionó cómodamente en la sombra pero justo frente a la parada de colectivo de Almafuerte y Avellaneda.
“Ponete cómodo en la sombrita que los que utilizamos la parada de colectivo hacemos piruetas”, se quejó con ironía la usuaria.
Rosana aseguró que es una actitud que repiten varios conductores todos los días y “los viejos que van a Pami hacen lo imposible” para subir a los colectivos.