Las autoridades griegas lograron rescatar a las 1.544 personas a bordo del barco, el crucero Sea Diamond, y todas se encuentran en buen estado de salud y no han sufrido ningún percance durante el operativo de salvataje. Tan sólo una treintena de tripulantes habían quedado en la nave para supervisar la estructura del crucero.
La embarcación corría el riesgo de naufragar después de chocar contra un arrecife cerca de esa isla griega del Egeo, informó hoy en Atenas el portavoz de la compañía de cruceros Louis Cruisers Lines, Giorgos Stathopulos.
Stathopulos declaró que la evacuación se realizó "con normalidad y sin pánico", que todos los pasajeros se encuentran en tierra y que la tripulación también ha sido evacuada en su totalidad.
La embarcación, a una milla náutica de la costa, sufrió una seria inclinación y comenzó a hacer agua, por lo que la capitanía inició las tareas de rescate con lanchas en cuanto recibió un mensaje de socorro por parte del capitán del crucero.
La nave fue remolcada por un transbordador para acercarla a la costa y facilitar las tareas de evacuación, que fueron completadas en cuatro horas.