Un tren volvió a descarrilar en las vías que atraviesan zonas urbanas de Rosario. En varias oportunidades, formaciones ferroviarias se encontraron con obstáculos puestos con el objetivo de robar la carga. Este jueves, en el hecho que ocurrió y afectó a viviendas de zona oeste, los motivos se investigaban y en principio se suponía que el descarrilamiento se debía al mal estado de las vías en el lugar del hecho.
En septiembre de 2010, se registraron tres descarilamientos con poco tiempo de diferencia en la zona de Dorrego al 4700. En los tres casos fue para robar el cereal transportado.
En aquel momento, el entonces secretario de Seguridad Pública, Horacio Ghirardi, no descartó el accionar de una cadena de reducción de cereal.
"Tanta cantidad de toneladas no puede ser para consumo familiar o individual", había dicho el entonces funcionario del área de Seguridad provincial.
A fines del mismo mes, detuvieron un tren para saquear la carga de azúcar. El asalto a la formación ferroviaria de Belgrano Cargas se produjo en pleno día a la altura de bulevar Seguí. Para esa altura, ya sumaba el quinto hecho similar en un mismo mes.
En noviembre de 2010, un tren descarrilló y cortó varias horas la avenida Presidente Perón. El convoy se habría desviado por elementos que fueron colocados en su paso y quedó atravesado en la vía, frente al Distrito Oeste Felipe Moré.
En abril de 2011, la empresa ferroviaria Nuevo Central Argentino (NCA) presentó una denuncia penal en los Tribunales Provinciales por otro saqueo a un tren en la zona de la sur de la ciudad. El hecho se registró con un convoy que unía Córdoba y Campana fue detenido en Rosario a la altura de bulevar Oroño y avenida del Rosario.
Los habitantes de un barrio humilde de la zona treparon a la formación, lograron cerrar los grifos de aire comprimido para frentar los vagones y así consiguieron detener el tren para robar parte de la carga, que era clinker, el principal componente para la confección de cemento.
En diciembre de 2011 descarriló un tren en la zona oeste y causó serios daños a una vivienda de la zona de Gálvez y Río de Janeiro.
Los vecinos denunciaron que las formaciones pasaban a gran velocidad y que además faltan pedazos de rieles.
El año pasado, un violento saqueo a un tren casi termina en tragedia: cientos de vecinos cruzaron troncos en las vías a la altura de bulevar Seguí y obligaron al maquinista a frenar su marcha.
Invadieron los vagones y robaron la carga de azúcar. La formación arrancó e hirió a un policía que había llegado al lugar.
Un historial de trenes que descarrilan en la zona urbana de Rosario
No es la primera vez que una formación se desprende de las vías que atraviesan la ciudad. Varias veces fue por obstáculos puestos con el objetivo de robar la carga. Este jueves volvió a ocurrir en la zona oeste, aunque sería por mal estado del carril