Al menos seis personas murieron este lunes a consecuencia de los disparos hechos por Tyler Peterson, un adjunto del "sheriff" del Condado de Oconto, al norte de Wisconsin (EE.UU.), en la localidad de Crandon.
Tom Vollmar, de la oficina municipal del Condado de Forest, vecino a Crandon, explicó que Peterson fue abatido por las fuerzas de seguridad tras los hechos acaecidos a las tres de la madrugada (hora de Estados Unidos) por lo que el número de fallecidos se elevó a siete.
En principio se sabe que los fallecidos, que se encontraban en una fiesta, tienen entre 17 y 20 años.
Peterson, según algunos medios de comunicación locales, también trabajaba a tiempo parcial en el Departamento de Policía de Crandon.
De acuerdo con las declaraciones de varios testigos presenciales, Peterson disparó indiscriminadamente en una casa situada en el cruce de las calles Hazeldell y Washington de esta localidad, de unos 2.000 vecinos, donde se celebraba una fiesta.
El barrio donde han ocurrido los hechos ha sido acordonado por las fuerzas de seguridad.
Fuente: EFE