Los tejidos blandos son difíciles de reemplazar, sobre todo en la cara. "Usamos metales y plásticos para los huesos", afirma Jennifer Elisseeff, ganadora del premio TR35 en 2002 y una de las investigadoras, en un artículo publicado en “Science Translational Medicine” que describe el trabajo. Sin embargo, los cirujanos carecen de buenos reemplazos para partes como las mejillas y los labios, e incluso las deformidades más leves pueden provocar graves problemas sociales y emocionales en los pacientes. Los implantes actuales son a menudo insuficientes para la reconstrucción de grandes defectos como los ocasionados tras la escisión de un tumor o un trauma extremo.
Alexander Hillel y sus colegas de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) han creado un nuevo tipo de material de trasplante que soluciona estos problemas. Es una mezcla de ácido hialurónico -un material biológico que ya se utiliza como implante de tejidos blandos- y glicol de polietileno, un material sintético. La mezcla es un polímero líquido que se puede inyectar, evitando así la necesidad de llevar a cabo cirugía. Una vez inyectado, el material puede ser esculpido de la forma que sea necesaria. Cuando se expone a la luz de determinadas longitudes de onda, la maraña desordenada de cadenas de polímero en el implante líquido se reorganiza en una forma estable, cuadriculada, provocando el endurecimiento del implante.
El hecho de que el LED utilice la luz visible para fijar el implante es importante, afirma Farshid Guilak, profesor de cirugía ortopédica e ingeniería biomédica en la Universidad de Duke: "La luz visible es mucho más segura que la luz ultravioleta, que puede tener efectos adversos como daños en el ADN o la muerte celular".
Ali Khademhosseini, profesor asociado de la División de Ciencias de la Salud y Tecnología de Harvard-MIT, afirma que el nuevo material es muy prometedor. "Por lo que sé, ningún enfoque como éste se ha llevado tan lejos con anterioridad, puesto que el incluye amplios estudios en animales y estudios piloto en humanos", afirma.
Para colocar los implantes, los investigadores han ideado una matriz LED de luz verde capaz de penetrar hasta cuatro milímetros bajo la piel. Sólo se necesitan dos minutos de exposición antes de que el implante se coloque completamente y no se han producido efectos secundarios dolorosos.
Fuente: Technology Review - MIT