Sangre y gritos entre las personas alcanzas por la onda expansiva ganaron la escena, aunque éstas sólo resultaron lesionadas o aturdidas.
El funeral fue interrumpido y la policía acordonó el lugar tras la detonación, que las autoridades creen que fue provocada por una bomba de fabricación casera.
El acto fúnebre era en honor de la profesora rusa Lyudmila Terekhina, de 55 años de edad, y sus hijos, de 19 y 24 años, que fueron encontrados el lunes muertos en su casa, donde aparentemente fueron disparados mientras dormían, según la policía, que añadió que no había signos de intención de robo en el inmueble.
El hospital del distrito y las autoridades de los servicios de emergencia informaron de que diez personas resultaron heridas, entre ellas cuatro agentes. La herida más grave fue una mujer a la que tuvieron que amputar una pierna.
Ingushetia es una provincia empobrecida que se ha visto afectada por la violencia en la vecina Chechenia, donde los separatistas consideran invasores a los rusos.