Un joven que ingresó y despertó a un oso panda que dormía en su recinto del zoológico de Nanchang, China, recibió una lección de parte del animal. Tardó varios minutos en poder salir del lugar, ya que el oso se abalanzó sobre él.
El panda, una vez que sintió al joven cerca, se tiró hacia sus piernas y lo derribó. Por unos cinco minutos el animal "abrazó" al chico, que no podía salir del recinto.