Al inconveniente se le suma que los padres del colegio de la zona alertan que no pueden parar para buscar a sus hijos. “Enfrente hay una escuela y los padres no tenemos lugar para estacionar”, explicó Jesica al espacio de Periodismo Ciudadano.
Destacó además que esta situación es vivida todos los días en la zona e incluso agregó que en varias ocasiones los autos en venta ocupan también calle Santiago.
“Que alguien haga alguna inspección”, reclamó la lectora.