Desde un año a esta parte, la televisión y los diarios han puesto a la vista de todos un abanico de casos que ponen a prueba el concepto de familia tradicional: padres del mismo sexo –parejas homoparentales – que crían a los hijos de uno de los dos, mujeres que ofrecen sus vientres para darle la posibilidad de la maternidad a mujeres estériles o a parejas gays y hombres que desean tener un hijo sin contraer compromisos amorosos con la madre de la criatura. Podría extenderse la enumeración hasta llegar a las “familias ensambladas” conformadas por parejas de varones y mujeres separados con hijos, o por qué no las madres solteras, o aquellas constituidas en base a la crianza de un hijo no biológico.

Este universo se resume en dos palabras: diversidad familiar y tal es su avance en la sociedad y su visibilización en la ciudad que la Municipalidad de Rosario organizó el ciclo “Familias y Diversidades. Nuevos Paradigmas” (la última jornada se desarrollará el viernes 31 de agosto en la sede de la UNR) en el que se aborda el alcance de las nuevas organizaciones familiares en su multiplicidad de aspectos.

“Los roles esteroetipados de la familia "tradicional" compuesta por padre, madre e hijos, familia en la cual los roles estaban asignados incluso desde una perspectiva heteronormativa y sexista –relegando a la mujer a ocupar el espacio de lo privado y poniéndo al varón en la escena de lo público – está en crisis”, expuso como una primera idea Esteban Paulón, al frente del Área de Diversidad Sexual municipal, en contacto con Rosario3.com

Según su visión, es una “realidad que siempre existió, si bien es cierto que han tomado mayor visiblidad” y relacionó este ver a luz a los movimientos reivindicativos del Estado y las organizaciones civiles: “No estamos hablando de gente que no existe sino de ciudadanos que necesitan una protección legal y social, al igual que todas las familias; principalmente sobre las niñas y niños que ya se están criando en familias de la diversidad sexual”.

Entre las personas que en estas últimas semanas hicieron públicos sus deseos de conformar una familia diversa, fue trascendental el testimonio de Diego, quien con 34 años, desea ser papá, pero no está dispuesto a casarse. Es por eso que ofrece a mujeres solas que estén en su misma situación concebir y compartir la crianza de un bebé, cada uno en su casa.

“Las familias diversas interpelan el modelo tradicional de familia”, analizó Paulón en referencia a la catarata de llamados y comentarios que surgieron tras la oferta de este joven. Y advirtió que el caso de Diego no es único en la ciudad: “Como en todo el mundo, hay familias diversas. Incluso durante el ciclo que estamos haciendo se visibilizaron algunas de ellas. Y hay muchas más que no se visibilizan por miedo a la discriminación, hacia los padres o madres pero también hacia los niños en la escuela, el club, y otros ámbitos”

De tabúes y países más receptivos a la diversidad familiar

“Hay muchos tabúes y prejuicios”, apuntó el coordinador de Diversidad Sexual, “pero ese prejuicio es diferente de acuerdo a lo que se consulte”, precisó. Y señaló que en una encuesta realizada por el área el 92 % de los consultados dijeron estar a favor de la igualdad jurídica para lesbianas, gays, bisexuales, travestis y transexuales. En cambio, “cuando ese enunciado se va especificando los números son otros. Por ejemplo, sólo el 25% de la población está a favor de la adopción de niños por parte de personas del mismo sexo. Y todo basado en los prejuicios. Porque los estudios realmente serios demuestran que no hay ningún tipo de problema”

Mientras tanto, de acuerdo a Paulón, otra realidad se vive en países como España, Holanda y Bélgica: “Están al mismo nivel de protección que las familias heterosexuales”, sostuvo. En tanto, “en Latinoamérica se han alcanzado algunos logros en Brasil o Colombia, y más recientemente México, pero en el resto de los países sigue la lucha por el reconocimiento de las nuevas formas de familia”.