El juez Luis Schlegel absolvió este lunes a la noche a la candidata a presidenta por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, en la causa por "calumnias reiteradas" que le inició un empresario pesquero. "Dios estuvo conmigo", alcanzó a decir después la ex diputada del ARI sobre el proceso.
Antes de conocerse el fallo, Carrió manifestó que “a este juicio me llevó el poder” y que ella había pedido postergarlo después de las elecciones. En los alegatos, el abogado Jorge Sandro había pedido que Carrió sea condenada a un año y medio de prisión por "calumnias reiteradas" en perjuicio del empresario Héctor Antonio, quien la querelló por considerar ofendido su honor.
Al formular su alegato ante el juez en lo correccional Schelgel, el letrado afirmó en la tarde del lunes que Carrió le atribuyó al querellante los delitos de homicidio, contrabando de cocaína y lavado de dinero, sin tener pruebas aceptables y que mintió en el juicio cuando hizo su descargo.
Luego, la defensa y la propia Carrió hicieron su descargo en los tribunales. Y al término, después de las 19, la ex diputada aseguró que aceptó el proceso como un acto de “responsabilidad” y “para dar testimonio” ya que “me pareció que tenía que decir la verdad”. “La condena o no a la cárcel es secundaria”, agregó emocionada ante los periodistas.
Sobre los empresarios sospechados, que ahora llevaron al banquillo a Carrió, señaló que “ellos nunca fueron citados a la Justicia”. “No sé quién es este juez, espero que sea uno de los que trabaja y está tapado debajo de la corrupción”, dijo y agregó que “el juez actuó correctamente”.
“A este juicio me llevó el poder”, señaló y enumeró: “Amigos, ministros y empresarios de este gobierno”. “Está probada la verdad, mi condena y mi absolución es una cuestión de fortuna”, añadió.
La fundadora del ARI denunció al empresario Antonio de estar vinculado con el crimen de Raúl Cacho Espinosa, otro empresario pesquero que días antes de morir le había prometido información sobre una presunta "mafia pesquera".
En 2002, la candidata se entrevistó en Chubut con Espinosa, quien le habría prometido datos sobre la "mafia pesquera" y contado sobre vínculos con el entonces gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner.
A la semana, Espinosa fue asesinado a balazos en un crimen que no tiene culpables. Por su parte, Antonio es hijo de un histórico dirigente justicialista y representante en el país de la empresa española Pescafina.
La líder de la Coalición Cívica logró demostrar que su imputación a Antonio fue producto de una confesión que le hizo la mujer de Espinosa. La grabación de ese diálogo es una de las pruebas a su favor.