La situación de las personas con sida mejoró sustancialmente en los últimos tiempos, aunque la gran cantidad de gente que desconoce su diagnóstico y la falta de continuidad y control de los programas de acción y prevención son obstáculos que en lugar de reducir la incidencia del VIH, contribuyen a su reproducción.

Esa esa la visión de la argentina Patricia Pérez, dirigente latinoamericana de la Comunidad de Mujeres Viviendo con VIH (ICW), que fue candidata este año al Premio Nobel de la Paz. Ella precisó que "Argentina es uno de los pocos países de la región donde las personas con VIH tienen cobertura de tratamientos desde el estado, desde las medicinas prepagas, desde las obras sociales".

No obstante, Pérez destacó que desde esos mismos lugares continúa la discriminación y la violación a los derechos humanos, "porque si bien en general hay más comprensión y menos temor, sigue igual todo lo que tiene que ver con las distintas coberturas de salud y los análisis preocupaciones; sigue habiendo análisis encubiertos, compulsivos, que te dejan afuera, eso sigue pasando".

En este contexto, la dirigente precisó en diálogo con Télam que "mucha de la legislación que tenemos es discriminatoria en sí misma; por lo tanto, si tenés un instrumento que es discriminatorio, el resultado no va a poder ser otra cosa que discriminatorio".

A propósito de la conmemoración del Día Internacional de Lucha contra el Sida, Pérez enfatizó la importancia de que todo lo que se hace en esta fecha sea parte de una actividad "sostenida en el tiempo".