El la familia Banega, que es de la zona sur de la ciudad, se da algo parecido que en la Di María: sus integrantes son de distintos equipos equipos.
En el caso de la de Ever, por ejemplo, su madre y su hermano son de Central, su padre de Boca y el de Newell’s. ¿Por qué? “Me hice en el barrio, por los amigos”, contó.
En el caso de la de Di María, su padre es de Newell’s y su madre de Central. Angel, claro, es canalla.
Banega dijo que es “increíble” haber salido campeón de la Libertadores con Boca y del mundo con la Sub 20. Y destacó que “la confianza” que le dan sus compañeros es clave para su presente futbolístico. De Di María dijo que es un “monstruo”.
Angel, en tanto, insistió en que su deseo es jugar seis meses más en Central y que no sabe nada de un eventual pase.
Los equipos en los que ambos juegan se enfrentarán en la primera fecha del inminente torneo Apertura, pero no estarán frente a frente por la lesión que sufrió Di María en el Mundial, la misma que le impidió participar del equipo argentino en la final. “Se cagó”, bromeó Banega.