Dos niños de 13 años durmieron en la comisaría 2ª este martes a la madrugada. Llegaron allí tras protagonizar una pelea con desmanes, roturas y golpes incluidos, en el Parami (Parador para reintegrarse al mundo infantil) institución dependiente del Ministerio de Salud provincial ubicada en Rioja al 1900, en donde uno de ellos está internado y el otro cumple un régimen mixto por el que sólo pasa las noches en el lugar.
Fuentes de la Unidad Regional II de Policía admitieron a Rosario3.com que los chicos poseen antecedentes penales y “cuando se juntan son dinamita y se vuelven incontrolables”. Pasaron la noche en un cuarto vigilados por personal de la comisaría. “Golpearon a personal y a otros chicos y la gresca terminó en la calle por lo que los vecinos nos llamaron para que intercedamos”, siguió el relato la fuente consultada, quien aseguró que el juez de menores interviniente Juan José Carmona les exigió al estado provincial que se haga responsable por el destino de los niños.
En diálogo con Radio 2, Luisa Donni, al frente de la Subsecretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia provincial, informó que “esperamos el dictamen médico pero sugerimos la internación en una institución psiquiátrica”. Este destino será el que le toque a uno de los menores, el que se encuentra viviendo en el centro. “Este chico pasó por todas las instituciones que tiene el estado en la ciudad y donde recayó fue como un meteoro”, comentó y admitió que cuando los chicos se juntan ocasionan graves problemas.
“Sí, hemos fracasado pero este es un caso entre cientos que no terminan así”, se defendió la funcionaria quien asumió las limitaciones del estado ante este tipo de adolescentes cuya contención familiar es nula.
Ambos adolescentes carecen de un hogar a donde volver. El joven que será trasladado a una institución psiquiátrica no tiene relación con sus familiares, incluso hay una orden judicial que le impide el contacto con ellos, de acuerdo a lo difundido por una fuente consultada ligada al caso.
Chicos problemáticos para los que el Estado no encuentra solución
Un nuevo caso desnuda las dificultades para encarar la situación de la minoridad en riesgo. Dos adolescentes de 13 años terminaron en la comisaría porque en el centro de menores en el que están internados no pueden con ellos. Tampoco quieren recibirlos sus familiares. Finalmente se hará cargo el área de Salud Mental provincial
El otro niño tampoco vive con sus padres. De noche duerme en Parami pero “durante el día deambula en la calle sin ningún adulto que lo cuide”, manifestó. “Este tipo de chicos no tienen contención. Infringen la ley, lastiman a otros, son capaces de cualquier cosa pero no existen instituciones que puedan ayudarlos, no están preparados para ello”, soltó