“La escritura manual es objeto de investigación por los especialistas en neurociencias, dado que este hábito activa múltiples zonas del cerebro. Entre éstas se cuentan las relacionadas con el lenguaje, el aprendizaje, la visión y la audición, pero también áreas motoras. Por otro lado, practicar frecuentemente la escritura manual facilita la fluidez en lo referido a la ortografía y la gramática, pero también en lo relativo a la organización del discurso”, agregó la especialista.
Científicos de la Universidad de Indiana en los Estados Unidos descubrieron, gracias a imágenes de resonancia magnética, que escribir a mano activa una gran cantidad de áreas o regiones del cerebro, lo cual favorece el aprendizaje de formas, símbolos y lenguas. Además, según los especialistas estadounidenses, la escritura manual ayuda a fijar conceptos, a aprender un nuevo idioma y a mantener la mente activa.
“Escribir a mano es tan importante que incluso para algunos trastornos neurológicos, la habilidad en este tipo de actividad puede ser usada como una herramienta de diagnóstico. Por esto –y para estimular la memoria– es importante que pese al avance de la tecnología sigamos escribiendo a mano. De esa forma se piensa mucho más lo que se está diciendo”, completaron.
Grañana concluyó: “Cada forma tiene sus ventajas. Mientras que la escritura manual interrelaciona diversas áreas de nuestro cerebro, escribir en la computadora no sólo puede aportar motivación, capacidad de organización del contenido y uso de vocabulario, sino que además facilita la práctica”.
Fuente: Hospital Universitario Austral