Aunque desde hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzaría a utilizar una nueva metodología para medir el índice de precios al consumidor siguen sin conocerse los detalles del nuevo sistema. Esto genera enojo en las asociaciones de consumidores, expectativas y divisiones en el sector de supermercadistas. Mientras algunos pronostican nuevos incrementos que ya se están viendo en las góndolas y prometen acrecentarse de cara a fin de año, otros auguran transparencia para las nuevas mediciones.

Según los anuncios realizados desde el Indec desde este jueves la medición de la inflación se manejará con una nueva fórmula para relevar los precios minoristas –que incluiría cambios en las ponderaciones que tienen los productos en el indicador–. El sistema sería basado en uno de los que se aplica en los Estados Unidos y, en noviembre se utilizaría en forma paralela con el que se emplea en la actualidad.

Consultado por Rosario3.com, Cristian Galindo, miembro de la Red Argentina de Consumidores, se mostró desconforme con la medida. "Creo que se trata de dar respuesta a la opinión pública, siendo que nunca se cuestionó lo técnico y metodólogico sino que se criticó el tipo de política con la cual funciona el Indec", dijo Galindo. Y añadió: "Lo que hubo todo este tiempo es manipulación, que seguirá existiendo mientras el instituto dependa del poder político".

Pese a que ninguna autoridad del Indec ni del Ministerio de Economía confirmó hasta el momento la aplicación de la nueva metodología, ya trascendió que el índice de precios del comsunidor del mes de noviembre sería medido de las dos formas, es decir utilizando el actual y el nuevo método, para establecer las diferencias.

El objetivo de la difusión en paralelo de los dos indicadores de inflación apunta a que los usuarios puedan apreciar las diferencias de las dos ponderaciones. Ya que en el nuevo mecanismo tendrían menos incidencia los rubros como turismo y medicina prepaga y cobrarían más relevancia los productos de la canasta básica.