El gobierno nacional reclamó "el máximo castigo" para los culpables de la muerte del maestro Carlos Fuentealba, quien recibió un impacto fatal en la cabeza de un proyectil de gas lacrimógeno cuando se manifestaba en Neuquén. Lo hizo a través del vicepresidente Daniel Scioli, quien aseguró: "Fue un hecho desgarrador, por el que siento una gran tristeza. Es muy cruel cómo fue asesinado el maestro Carlos".

Scioli agregó que el gobierno nacional está procurando "hacer una Argentina mejor, donde haya libertad y derecho a la protesta, y procurando resolver las cosas a través del diálogo, sin violencias".

Por su parte, el policía Darío Poblete, presunto autor del disparo que causó la muerte de Fuentealba, se negó este viernes a la tarde a prestar declaración indagatoria ante el juez de la causa, Cristian Piana.

La diligencia se cumplió a las 18 y duró pocos minutos, por lo que el policía fue trasladado a su lugar de detención que no fue revelado por razones de seguridad.

Por otra parte, el juez ordenó una serie de pericias al Instituto Balseiro de Bariloche vinculadas a determinar la distancia y otros aspectos relacionados con el disparo de la granada de gas lacrimógeno que le causo la muerte al docente.