"Patearon el tablero y volvieron al paro, ahora, ellos proponen levantar el paro por 24 horas para hablar. ¿Usted se da cuenta de lo que estamos hablando?". No, si el campo esperaba un "gesto" del gobierno, no fue precisamente eso lo que cosechó.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en declaraciones radiales, volvió a cerrar la puerta a la posibilidad de que el gobierno ceda aunque sea un milímetro –y acepte discutir sobre las retenciones móviles– en el conflicto que mantiene en vilo al país y así, todo indica que la guerra de desgaste continuará.
Se trata de un sector que sigue defendiendo sus intereses, que avanza con un reclamo que tiene una dureza singular, que no han tenido en otras épocas, y con eso del paro, la tregua, van marcando condiciones de discusiones muy difíciles de tolerar en una etapa democrática como la que vivimos", dijo el jefe de ministros.
En ese sentido, Fernández expresó que "esta discusión empezó por intereses económicos, pero a esta altura no tengo muy en claro que sea por esos intereses. Evidentemente ha tomado una entidad que excede el interés meramente sectorial y absolutamente es un tema ideológico", consideró.
El jefe de ministros manifestó además: "fíjese como cambiaron las cosas que si hay alguien a quien yo ví cerca de Luis D`Elia es a Eduardo Buzzi, siempre me ha venido a ver junto a Luis D`Elia en momentos en que iba a ser intendente de La Matanza D`Elia".
"Por eso acá hay un diferendo político, claramente, y lo que era un reclamo de intereses económicos se ha tergiversado totalmente", insistió. Para el ministro "la actitud de los dirigentes del campo fue asombrosa, cuando estaban a punto de resolver los problemas que les preocupaban, patearon el tablero y volvieron al paro".
También se refirió a una campaña de mails que circuló sembrando dudas sobre la situación económica del país. "Es un enorme disparate, nunca la Argentina en décadas han tenido los bancos la liquidez que hoy tienen, ni la cantidad de reservas monetarias que tiene, por eso alentar que se viene corralito, una devaluación, son ideas que demuestran que hay un claro condimento político", dijo.
Según el funcionario, "hay sectores enojados" con el gobierno que "se suman" a la protesta del campo y eso "no tiene nada que ver con la demanda del sector".
Antes, el campo había vuelto a manifestarse a favor de retomar el diálogo, pero lo condicionó a que el gobierno tenga algún gesto concreto hacia el sector. En ese marco, mira con expectativa el discurso de Néstor Kirchner, cuando asuma este miércoles formalmente la conducción del PJ, aunque todo indica que será una nueva pieza confrontativa a las que acostumbra el ex jefe del Estado. Más teniendo en cuenta las últimas palabras del jefe de Gabinete.
El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet, dijo que el campo no ve ninguna señal que abra la puerta a un fin de la protesta, pero insistió: "Si nos llaman, estamos dispuestos a ir para adelante".
Roulet, en declaraciones radiales, expresó además su anhelo de que el ex presidente Kirchner, cuando hoy hable en su asunción como líder del justicialismo, "ojalá que dé un discurso de unión".
Las entidades agropecuarias definirán este jueves, el mismo día en que se reúnen con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, si continúan o no con la medida de fuerza.