Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT, asegura que existe un plan para matarlo. Su abogado presentó un escrito al respecto ante el juez que entiende en la causa del asesinato de Abel Beoriz, el tesorero del gremio a nivel nacional que fue asesinado en Rosario.

Lo llamativo es que desde que ocurrió el crimen, Hugo Moyano desestimó en reiteradas oportunidades la posibilidad de que estuviera vinculado a alguna interna gremial.

La denuncia de Pablo Moyano fue realizada a través de un documento presentado ayer en el juzgado de Rosario que investiga el asesinato del tesorero de los camioneros ocurrida el último 27 de noviembre.

"Es posible que haya un plan donde la muerte de Beroiz sea un paso más en la avanzada de fuerte agresividad", sostuvo Llermanos, según publicó el diario Perfil.com. El abogado dijo que desconoce "si esto lo arman sectores políticos, sectores gremiales o sectores empresariales dolidos" y se preguntó: "¿A quién molesta Moyano? A quién más molesta Moyano es a los empresarios (pues), al generar inclusión laboral, pierden fortunas".

Según el escrito que le hizo llegar al juez Osvaldo Barbero, la muerte de Beroiz se vincula con una denuncia formulada por Pablo Moyano el 14 de agosto donde daba cuenta de la existencia de amenazas contra su vida y la de otros integrantes de la cúpula del gremio de los camioneros.

El abogado también se refirió a una llamada anónima recibida el 17 de octubre de 2006 advirtiendo sobre un posible atentando durante el traslado de los restos de Juan Domingo Perón a la quinta de San Vicente, que terminó en un violento enfrentamiento entre sectores gremiales.