Tras la excarcelación de Juan Cabrera bajo una serie de condiciones judiciales, su abogado Paul Krupnik, confirmó lo expresado por su cliente al salir de Tribunales, cuando sostuvo: “Hay que ajustarse a la norma, estoy de acuerdo con lo que pasó”. Para el letrado, el dueño de La Rosa nunca buscó cometer ningún delito. Y fue por más: insistió con que las jóvenes alternadoras que trabajan en la wiskhería lo hacían voluntariamente y confió que en la etapa del juicio se podrá demostrar que no existió ninguna infracción a la normativa vigente.

En conversación con el periodista Roberto Caferra en Radiópolis (Radio 2), el abogado de el apodado “Indio Blanco” buscó explicar las palabras usadas por su defendido al momento de su liberación. “Siempre estuvo ajustado a todas las disposiciones no sólo con una habilitación del lugar sino que contaba con todo su personal en blanco y con contratos rubricados al día”, señaló. “Hasta 2012 su actividad no cabía en el Código Penal y hoy aparece que al menos lo roza y cuando habla de acatarse a la norma significa que no quiere cometer delitos ni infringir la ley”, agregó.

Luego, se refirió al procesamiento dictado contra Cabrera por parte de la jueza Alejandra Rodenas . “Es una resolución probabilista de la existencia de pruebas que hasta ahora pudieron habilitar el inicio de un juicio”, apuntó y consideró al respecto: “Esto no quiere decir que haya pruebas de delito penal sino una serie de elementos para habilitar un juicio donde se determinará si es culpable o inocente”.

En este sentido, amplió: “En el juicio vamos a plantear cuestiones que están en danza y nos hacen pensar que Cabrera no cometió ningún delito”, subrayó.

En cuanto a su planteo de “inconstitucionalidad” en relación a la ley de trata, Krupnick aclaró: “Yo no pienso que la ley es inconstitucional sino que, al contrario, es una buena ley pero le faltó debate parlamentario. Yo lo que dije es que hay un artículo del cual habría que analizar su constitucionalidad y es lo referente al consentimiento”.

Para el abogado, la normativa “genera presunción de invalidez a una persona que puede hacer lo que quiere” y ahondó en esa dirección: “Acá hay 18 chicas que no estaban en situación de abuso y lo único que manifestaron es desesperación porque no saben dónde van a ir a trabajar”.

También volvió a negar y descartar que haya existido trata de personas en el sexy bar: “Leí toda la causa, y desde la foja cero no hay trata”, expresó en sintonía con lo manifestado ayer por Cabrera. “Se tendría que haber detectado al momento de la clausura y en ese caso, haber girado las pruebas a la Justicia Federal”.

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