“El cobro del adicional es legal –explicó el titular de la Federación Argentina de Expendedores de Nafta del Interior (Faeni), Rubén Fernández, a Rosario3.com– ya que a partir de la firma del decreto 1212 del año 1984, el precio del combustible se liberó en todas las etapas de comercialización”.
El precio del litro de gasoil es de 1,794 peso en estas estaciones mientras que en el resto cuesta 1,694 y Fernández justifica la diferencia en que ellos deben afrontar no sólo el incremento en los costos de mantenimiento, sino también el aumento del 19 por ciento en los sueldos otorgado al personal en marzo y otro aumento del 15 por ciento acordado en paritarias en septiembre.
A la luz de este análisis tener una estación de servicio no parece ser negocio para sus propietarios, pero en todo caso tampoco lo es para los operarios de playa que cobran 1.300 pesos, luego de los aumentos conseguidos.
Algunas estaciones trasladaron el aumento de 0,10 peso también a los otros combustibles vendidos (no sólo al gasoil) y en el ticket de venta el concepto que aparece es “cargo por gastos adicionales de comercialización”.