En una investigación iniciada por el FBI, más de 2 millones y medio de personas fueron confirmadas como usuarios de computadoras que fueron víctimas de la llamada actividad.
Los hackers introducían virus, gusanos informáticos y otros programas hostiles que les permitían tomar el control de las computadoras y usarlas para cometer “ciber crímenes”. Según cifras de la industria, cerca de 5 millones de usuarios podrían tener sus computadoras infectadas sin saberlo.
El joven de 18 años de edad interrogado, quien respondía al alias de Kill, presuntamente era el líder de esta banda cibernética conocida como “The A-Team”, según aseguraron la cadena CNN y el diario español El País.
Las autoridades australianas registraron su equipo informático e interrogaron al adolescente, según confirmó el Inspector Peter Devoy, pero el sospechoso "no ha sido identificado, arrestado o acusado".
El director del FBI, Robert Mueller, señaló que el objetivo de estas personas es "el de buscar una manera de ocultar sus actividades criminales usando terceras computadoras".